por
Berta99
@ 13/01/2008 - 04:01:44 pm
ÁNGEL GONZÁLEZ.
(España, 1922-2008)
Inventario de lugares propicios al amor
Son pocos.
La primavera está muy prestigiada, pero
es mejor el verano.
Y también esas grietas que el otoño
forma al interceder con los domingos
en algunas ciudades
ya de por sí amarillas como plátanos.
El invierno elimina muchos sitios:
quicios de puertas orientadas al norte,
orillas de los ríos,
bancos públicos.
Los contrafuertes exteriores
de las viejas iglesias
dejan a veces huecos
utilizables aunque caiga nieve.
Pero desengañémonos: las bajas
temperaturas y los vientos húmedos
lo dificultan todo.
Las ordenanzas, además, proscriben
la caricia (con exenciones
para determinadas zonas epidérmicas
-sin interés alguno-
en niños, perros y otros animales)
y el «no tocar, peligro de ignominia»
puede leerse en miles de miradas.
¿A dónde huir, entonces?
Por todas partes ojos bizcos,
córneas torturadas,
implacables pupilas,
retinas reticentes,
vigilan, desconfían, amenazan.
Queda quizá el recurso de andar solo,
de vaciar el alma de ternura
y llenarla de hastío e indiferencia,
en este tiempo hostil, propicio al odio.
La belleza
La belleza,
que tantos días
sorprendí incluso en las axilas más violentas,
¡cuántas veces se oculta hoy a mis ojos!
¿O son mis ojos los que no la advierten?
…Y ella está ahí, aguardando,
opalescente y ávida,
en sus nidos de siempre
para morder con insidiosa furia
-alacrán venenoso-
mi mano distraída
que ha de reconocer al fin, y tarde,
su presencia implacable y victoriosa.