LYDDA FRANCO FARÍAS (San Luis, Edo. Falcón, Venezuela; 1943-2004)
Poeta. Vivió en Maracaibo, su tierra, desde 1963. Premio Regional de Poesía (1995). Entre otros libros: Summarius (1985), Recordar a los dormidos (1994), Bolero a media luz (1994), Antología poética (2002). De Lydda escribió José Javier Franco que «lo que persigue es el incendio de su voz, el desgarramiento del verso.». Adriana Prieto, a 2 años de la muerte de Lydda, escribió: «Sé que pasó sus últimos días como ella lo hubiera deseado, se reunió con sus grandes amigos, con los que admiraba, pasó inmejorables días y comió hasta más no poder. ‘La Semana Internacional de la Poesía’ y el ‘Encuentro de Intelectuales y Artistas con el Proceso Bolivariano’ le permitió un lugar de encuentro y de alegrías».

De Poemas circunstanciales (1965)

No nací para ocupar un espacio y nada más.
Ignoro cuál será mi participación.
Me tocó ser mujer y no me quejo,
me tocó caer en la humedad del tiempo,
en la inhóspita sequedad de los caminos
pero aquí me quedo
entre escombros y desperdicios.
Destruyan mi epidermis resentida,
despedacen mis sueños, mi alegría,
aniquílenme
mas no pretendan sancionarme
porque un día aparecí sobre la tierra
y tuve voz y grité
y tuve fronteras y no quise despertar sin ellas
y tuve armas y allí están
perfiladas, inmóviles, ariscas.

De Descalabros en obertura mientras ejercito mi coartada (1994)

con la debida circunspección
digo que tengo sed y que me turba
el alfabeto solar de esta ciudad
cuesta burlar las ordenanzas
pero bastaría con ser desdeñosos
fabricar un caballo de reciclada certidumbre
entrar a saco por la puerta trasera
donde los filisteos ejercitan el estiramiento
la sorpresa abanica la hirviente moneda
el mando se desdobla en estertores
cuando ya es tarde para pulir el arcabuz
la metamorfosis instala el contrapunto
otrora vacío odre
repujada estación para comenzar

De UNA (1998)

«De viento a miseria»

yo rita gonzález a sus órdenes
secretaria y coleccionista de amantes
empezando por mi jefe (según él)
gerente pulcro y casado buenamente
con hijos que algún día
administrarán empresas
de pompas fúnebres
soy toda derrape (según él)
según él debo recurrir al psiquiatra
desmontarle mis extravíos
mis innúmeras metidas de pata
(el tedio y el terror son otra cosa)
(la ternura no cuenta para nada)
respetable ciudadano (mi jefe)
me interceptó el destino
contrató espías
que registraban paso a paso
rutinas de alcoba
mi rotulada satisfacción (según él/según ellos)
me persuadió (todo jefe es persuasivo)
a solicitar ayuda especializada (daban ganas de pegarle)
obediente (toda secretaria es obediente)
acudí a las citas del susodicho
según él (el psiquiatra)
debía poner coto a mis desmesurados apetitos
eroticida (todo psiquiatra es eroticida)
recomendó extirpar el punto neurálgico de mis desazones
yo rita gonzález asalariada
que llego puntualmente a la oficina
sonrío debidamente a la clientela
transcribo con prontitud los serios trasuntos del dictado
mecanografío cartas de de importancia
y otras menos importantes
respondo al teléfono como un perrito de pavlov
ordeno los archivos
pongo al día la agenda
complaciente en todo con el jefe
se diría que soy persona normal
a no ser por un anuncio de prensa
(la prensa siempre tan objetiva)
donde rita gonzález ofrece
gratuitamente sus servicios
su cama siempre presta
a cada rato
un río de extraños pulsa el timbre del apartamento
y me desespero
(hasta la más puta tiene momentos de reposo y dignidad)
entonces pienso que es hora de poner punto final
al último dictado (dictadura)
al complot organizado por mi jefe
en complicidad con el psiquiatra y cofrades de sátiros infames
contra rita gonzález
más solitaria que nunca
decido mi último acto soberano
LANZARME DEL DÉCIMO PISO
ahí les dejo mi cuerpo
causante de desórdenes privados y públicos
(también la publicidad se alimenta de pequeños escándalos
como los de rita gonzález)
ahí le dejo el cuerpo de rita gonzález
desmembrado sobre el pavimento
para que se lo repartan los buitres

* * ***

mientras dormía me crecieron alas
al principio ni yo misma lo creí
hice cálculos sobre las ventajas y desventajas
de este suceso inesperado
decidí ensayar un vuelo corto
tropecé contra los vidrios de las ventanas
no me di por vencida
llegué a libélula
fui uno que otro pájaro
ave de rapiña
mi ambición no tuvo fronteras
fui escalando jerarquías hasta agotarlas todas
ahora soy un ángel
y me aburro